10 sitios para ir de vacaciones en otoño

1. La Granja de San Ildefonso, Segovia, Castilla y León.

La belleza del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso debería ser excusa suficiente para desplazarse hasta este rincón de Segovia en la sierra de Guadarrama. El Mar en esta época, el reflejo de las hojas amarillas en el agua es realmente increíble.

2. Fragas do Eume, A Coruña, Galicia.

En la provincia de Coruña, siguiendo el trascurso del río Eume, se encuentra un precioso paraje repleto de lagos, valles y bosques que fue declarado Parque Natural en 1997. Se trata de un bosque atlántico termófilo, por lo que cada otoño sus fresnos, castaños, abedules, arces y robles se tiñen de colores que contrastan con el verdor de unos helechos que no paran de crecer.

3. Hayedo de Montejo, Madrid.

Al paso del río Jarama se alza un bosque increíble de hayas y robles que en otoño parece aún más encantado. Entre sus enormes hayas de más de 20 metros de altura, cuenta la leyenda que las hadas y duendes del bosque encandilaban a los senderistas con suaves caricias y cánticos para llevarlos a sus guaridas.

4. Selva de Irati, Navarra.

En el valle del río Irati, en el Pirineo Occidental, existe un espeso bosque de hayas y abetos que provoca la sensación de estar en una selva para el que se atreva a descubrirlo.

5. Bosque de Muniellos, Asturias.

El bosque de Muniellos, en Asturias, es uno de los mejor conservados de España y cada otoño ofrece un espectáculo en colores ocres, amarillos y rojizos cuando las hojas de sus robles, rebollos, abedules y hayas comienzan a caer. El de Muniellos es, con sus 2.695 hectáreas, el mayor robledal de la Península Ibérica gracias a la labor de conservación que se viene llevando a cabo desde 1973.
6. Sierra del Segura, Albacete, Castilla-La Mancha

En el extremo más meridional de Castilla-La Mancha, lindando con las provincias de Jaén, Granada y Murcia se alza la zona más singular de la geografía albacetense, una llena de valles y bosques salpicados por ríos y arroyos que dotan al paisaje de una gran frondosidad.

7. Faedo de Ciñera, León.

Fagus es una haya con más de 500 años de antigüedad que vive en el precioso hayedo en Ciñera de Gerdón, en la Montaña Central Leonesa. Con el premio de “El Boque Mejor Cuidado de España”, que le otorgó la organización de Bosques Sin Fronteras en 2007.

8. Parque Natural de Montseny (Barcelona)

Precioso rincón de hayedos que cuando llega el otoño se convierte en pinceladas de colores. Un rincón para disfrutar de la naturaleza además de respirar aire puro y relajarse oyendo los pájaros o uno de tantos riachuelos.
9. Nacimiento del Urederra, Navarra. ( de la selva de Irati)

El agua color turquesa y el increíble bosque de hayas hacen de este paraje uno de los más bellos entornos naturales que conozco, una ruta para hacerla en familia.” Así es el Nacimiento del Urederra, como lo describe Toni Calderón.

La cascada de 30 metros de caída y los alrededores de la zona forman otro de los paisajes que más ganan con la llegada del otoño. Y lo mejor de todo es que sí, en otoño es espectacular, pero si es otra fecha, la impresión es la misma: precioso.
10. Puerto de Canencia (Madrid)

La senda ecológica del Puerto de Canencia es Una joya del otoño madrileño”. Forma parte de la Sierra de Guadarrama y tiene un recorrido de 7 kilómetros que pasa por rincones como el arroyo del Sestil.

Diciembre 24, 2016

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