Curiosidades sobre los juguetes educativos

No cabe duda que el juego tiene  un papel de lo más importante en la educación de un niño. El juego pone en actividad todos y cada uno de los órganos del cuerpo, potenciando las funciones psíquicas. A continuación, reuniremos algunas curiosidades que quizás no conocías sobre este motor de aprendizaje tan potente, el juego.

  • Los juegos ayudan en el desarrollo del lenguaje y la socialización.
  • Los juegos educativos despiertan el ingenio y potencian la creatividad.
  • En edades tempranas, los juegos educativos son muy útil para potenciar la agudeza visual, táctil y auditiva.
  • Utilizados correctamente, posibilitan el desarrollo social, psicológido y además biológico del niño.
  • Los juegos marcan como protagonista al alumno, haciéndolo partícipe de su aprendizaje.
  • Con los juguetes educativos no sólo se aprende, también se aprende a aprender, por lo que son una herramienta para potenciar el autoaprendizaje.
  • Potencian la capacidad de concentración, aumentando progresivamente el tiempo en el que el niño puede estar concentrado en una tarea.
  • Este tipo de juegos, sobre todo los famosos juegos de mesa, potencian significativamente la autoconfianza del niño, contribuyendo esto a su desarrollo.
  • Despiertan el interés y la curiosidad, actuando estos como una motivación del aprendizaje.
  • La mayoría de juegos, requieren memorizar, por lo que se entrena tanto la memoria a corto plazo como la memoria a largo plazo.
  • La mayoría de los expertos didácticos abogan por un aprendizaje a través del juego, de la experiencia, y del descubrimiento. Aún así, estos métodos no se han implementado en casi ninguna escuela pública, pese a estar avalados por una gran cantidad de investigaciones.

Los juguetes educativos, obligatorios

Aunque este modelo de aprendizaje no sea utilizado en la mayoría de colegios, no tienes problema en poder implementarlo a tus niños en el hogar. Por suerte, existe este tipo de tiendas con juguetes didácticos, que vienen ya preparados para la experimentación, el juego y el aprendizaje. No necesitaremos ser unos expertos en pedagogía o didáctica para poder emplear este enfoque de enseñanza-aprendizaje a nuestros niños.

Todo maestro y todo padre debe comprender los momentos evolutivos del niño, conocer las etapas por las que ha pasado y pasará en su educación, para de esta forma emplear la cultura del juego como forma efectiva de aprendizaje. El juego sin lugar a dudas, es la actividad fundamental del niño, y esa actividad puede ser aprovechada para potenciar su aprendizaje, su razonamiento lógico y demás capacidades que hemos visto anteriormente. Un juguete es el interrogante perfecto para empezar la investigación lúdica, es decir, el aprendizaje verdadero y efectivo. Estaremos totalmente de acuerdo en que estamos en un punto de inflexión en el que el juego y la educación deben empezar una relación recíproca, donde uno no exista sin el otro.

 

Abril 26, 2017

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